jueves, 9 de junio de 2011

CÓMO REALIZAR LA DEVOLUCIÓN






MANIPULACIÓN

Manipule y toque el pez lo menos posible. Eso le quita el mucus que es su primera barrera de defensa contra muchas agresiones del medio, como contaminación y agentes patógenos.

Trate de hacerlo con movimientos suaves para evitar que entre en pánico.

No lo apriete, use la presión justa para que no se le resbale pero cuidando de no lesionarlo por la fuerza con que lo sostiene. Evitará así una importante fuente de estrés y daños a la piel y órganos internos.

No levante al pez teniéndolo colgado del anzuelo ni de un bogagrip o similar ya que si está clavado en una parte blanda le puede provocar un desgarro. Con la herramienta mencionada puede perforar la membrana gular.

La disminución del oxígeno en el agua provocada por temperaturas elevadas de ésta, eleva notablemente el porcentaje de muertes. Considere esto para todo el procedimiento.

Nunca arrastre el pez por la tierra, la grava o el pasto; rasparlo aumenta notoriamente la tasa de mortandad.
Nunca introduzca los dedos en las agallas. Los dedos en las agallas y las caídas son mortales.

El colgado de los peces que facilita el Bogagrip para la toma fotográfica puede introducir severos traumatismos en la columna vertebral y los órganos internos producidos por el peso sin contención, ya que la estructura anatómica de los peces no está preparada para soportar la gravedad.

El uso de un copo apto para pesca y devolución tiene como ventajas: acorta significativamente la lucha del pez permitiendo que no se agote totalmente y disminuye la posibilidad de cortes cuando se usa tippet fino, disminuye la necesidad de manipulación, impide golpes por caídas, evita que se apriete al pez para que no se resbale, elimina la necesidad de varar al pez en la costa o arrastrarlo para poder tomarlo, facilita la extracción del anzuelo, su uso es sencillo y ameno para el novato facilitando todo el proceso de captura y devolución. Los que tienen red hecha con nudos o muy áspera no son adecuados porque lesionan al pez, le quitan mucus y pueden llegar a sacarle escamas.

Si usa un guante para sostener al pez, mójelo antes de utilizarlo. Tenga la precaución de lavarlo perfectamente cada día de uso. Guardarlo sucio o húmedo provoca en el mismo guante la proliferación de bacterias por la descomposición del tegumento que quedó en la tela o la aparición de hongos, lo que luego se transmitirán a los otros peces que se tomen con la posibilidad cierta de contagio. No está para nada demás tener similares cuidados con las redes de los copos.

EXTRACCIÓN DEL AGUA

Lo ideal es no sacar al pez del agua. No lo expone al aire y evita la posibilidad de caídas accidentales. Si saca al pez del agua, tenga en cuenta que a partir de los 15 segundos empiezan los daños neuronales. La exposición prolongada al aire y consecuente falta de oxígeno es una de las causas más frecuentes de muerte, ya que le provoca lesiones cerebrales y en su aparato respiratorio. Se recomienda especialmente el cumplimiento de este punto por las graves consecuencias que acarrea.

Quizás un simple paralelismo logre clarificar aun más este punto, imagine que Ud. ha corrido 300 metros y que, de pronto, alguien le ata las manos y le coloca una bolsa de nailon en la cabeza ceñida al cuello con solo dos pequeños orificios a la altura de la nariz, esa sensación de asfixia es la que siente el pez cuando luego de la pelea Ud. lo saca del agua. O sea una pelea corta y poco tiempo fuera del agua amplían las posibilidades de vida del animal devuelto.

ANZUELOS

El anzuelo sin rebaba o con ésta aplastada minimiza el daño y aumenta notablemente la tasa de supervivencia. Es más fácil quitarlo del pez, de la ropa o de nuestro cuerpo en caso de accidente. Contribuye a evitar el deterioro de la mosca durante el proceso de extracción, algo fundamental si no tenemos un repuesto de la mosca que en ese momento está funcionando.

Como ventajas adicionales: Tiene mayor penetración en las bocas duras de peces como dorados o tarariras, lo que mejora notoriamente la clavada. Pescadores experimentados aseguran que no es significativa la diferencia de piques perdidos entre anzuelos con y sin rebaba si se mantiene en forma constante la tensión sobre la línea.

Use siempre anzuelos oxidables. En caso de corte accidental del tippet el anzuelo oxidable pronto se corroerá en la boca del pez.

Trate de usar anzuelos pequeños. Los grandes son fatales para los peces chicos ya que les causan lesiones en ojos, cráneo o cerebro.

Una alternativa para minimizar el daño en la pesca de dorados es utilizar los anzuelos circulares. Por su forma tienen la ventaja que se alojan siempre en la tijera evitando clavadas en la lengua, ojos o cerebro. Como ventaja secundaria con estos anzuelos el dorado se clava solo, sin necesidad de acción adicional por parte del pescador mas allá de mantener la tensión sobre la línea; por el contrario si el pescador “clava” le saca la mosca de la boca sin clavar. Si necesita usar moscas de buen tamaño puede utilizar las tipo tubo, se adaptan a la mayoría de las situaciones de pesca, son muy resistentes, fáciles de atar y dan absoluta libertad para elegir el tamaño y el tipo de anzuelo que desee.

EXTRACCIÓN DEL ANZUELO

Trate de extraerle el anzuelo dentro del agua, sujetándolo con una mano del pedúnculo caudal y sáquele el anzuelo con la otra.

Si se tragó la mosca llévelo a aguas bajas y use fórceps para empujar la mosca hacia atrás hasta soltarla. Evita lesionar al pez y no rompe la mosca.

Si está muy adentro y pese a los intentos no pudo sacarlo, en última instancia no lo dude, corte el tippet lo mas al ras del ojo del anzuelo que pueda y deje que se vaya.

ESTRÉS Y CANSANCIO

Trate que la lucha se prolongue lo menos posible para evitar extenuar al pez.

El uso del copo acorta notablemente ese tiempo.

Use un número de equipo adecuado a la talla de los peces que espera encontrar. Si no lo sabe infórmese, siempre es mejor que sobre a que falte, le permitirá abreviar la lucha y causarle menos cansancio.

Use el tippet más grueso que la situación le permita. Con uno fino tardará más tiempo en lograr traer al pez agotándolo en extremo y tiene mayores probabilidades de corte, perdiendo la pieza y dejando un pez con una mosca clavada y un nailon colgando de la boca.

Si el pez es demasiado grande para su equipo y nota que no lo podrá acercar sin agotarlo completamente, considere la posibilidad de dejarlo ir, por ejemplo aflojando la tensión de la línea para ver si el anzuelo se desengancha solo si está mal clavado.

Una forma de compensar un equipo liviano es caminar aguas abajo del pez usando la corriente para acercarlo. Con un equipo liviano luchar contra el pez y la corriente no es posible y lo que se logra es agotarlo más allá de lo razonable.

No remolque al pez hasta la orilla como si lo tirase con un malacate, logrará traerlo rápido pero le generará un estrés que probablemente le cause la muerte tiempo después de ser liberado.

En la lucha y hasta la aproximación final y quita del anzuelo, impida que se golpee contra piedras o raíces. Por lo tanto en lo posible trate que las tareas de aproximación, recuperación y liberación sean en aguas lo suficientemente profundas alejado de objetos duros.

Se puede identificar a un pez estresado porque se pone pálido por la acción de la adrenalina, boquea abriendo las agallas espasmódicamente y entra en una especie de colapso. En ese caso extreme las tareas de reanimación prolongándolas hasta que el pez recupere su balance natural y movimientos usuales.

RECUPERACIÓN

Efectúe maniobras de recuperación previo a dejar al pez libre, sobre todo si se pone de costado o panza arriba.
Manténgalo un rato enfrentado a la corriente sosteniéndolo suavemente de la cola y con la otra mano en la panza, para que el agua circule por sus agallas aumentando la oxigenación. Asegúrese de que tenga la boca abierta.
No haga movimientos hacia delante y detrás, la circulación inversa del agua por sus branquias es antinatural y puede dañarle el aparato respiratorio.

En aguas quietas como las de lagos y lagunas mueva al pez hacia delante con la boca abierta para qué circule agua y se retire el aire de las cavidades. Evite la circulación inversa.

No realice estas maniobras donde el agua esté sucia.

LIBERACIÓN

Trate de prolongar la recuperación hasta que se vaya escapando de nuestras manos por sus propios medios.

Tómese el tiempo que sea necesario. Allí puede aprovechar para sacar fotos y hasta medirlo sin sacarlo del agua.
Mientras lo sostiene no lo apriete, téngalo suavemente. Cuando afloje la presión sentirá en su mano un movimiento ágil de la cola, ese es el momento en que partirá libremente.

Nunca tire el pez al agua desde lo alto, mucho menos si son ejemplares de poco tamaño, si lo sacó del agua vuelva a introducirlo suavemente.

Libere al pez en una zona de corriente suave donde pueda terminar de recuperarse.

Libérelo siempre, aunque dude de su recuperación, la satisfacción que sentirá es inigualable y tal vez podrá volver a pescarlo. Aun cuando haya agotado todas las posibilidades de reanimarlo y no lo logre, en esa desigual pelea al menos él habrá merecido terminar en su medio.

Aún muerto un pescado servirá a toda una cadena de organismos que en poco tiempo será alimento de muchos peces.

PARA PENSAR

“Un buen pez es demasiado valioso para ser capturado una vez” (Lee Wulff).

“Devolver un pez al agua en las mejores condiciones posibles no solo demuestra respeto por éste sino que mantiene vivo el desafío por pescarlo” (A. Chacra Larroy).

“La pesca es una relación de dos, la falta de uno significa definitivamente el fin del juego”

PARA NO OLVIDAR

Si le va a sacar fotos considere la posibilidad de tomárselas mientras esta dentro del agua. Las más lindas fotos son aquellas en que el pez está en su medio y el pescador lo sostiene suavemente sin sacarlo. En el agua los peces lucen sus mejores colores que pierden ni bien los sacamos.

Si va a levantar el pez del agua, téngalo fuera el menor tiempo posible, siempre en cuclillas o arrodillado y nunca sobre la tierra o piedras, si resbala que al menos caiga al agua y desde poca altura.

Muchos peces mueren del golpe cuando se sueltan de las manos del pescador al ser levantados para tomarles la foto o, porque en esa misma situación, se escapan exhaustos sin haber sido previamente reanimados. Por ello reanímelos siempre primero, sáquese las fotos arrodillado para disminuir la altura y siempre hágalo sobre el agua.

Use anzuelos sin rebaba o con la rebaba aplastada. Oxidables, de tamaño pequeño (hasta # 6 para salmónidos, 1.0 ó 2.0 para dorados y tarariras).

Use copo apto para pesca y devolución.

Si usa guante, que esté húmedo antes de tomar al pez, lávelo bien cada día.

No lo agote.

Evite que se golpee.

Evite el mal uso del bogagrip.

No lo tenga colgado del anzuelo.

Trate de no sacarlo del agua y si lo hace que no exceda de 15 segundos cada vez.

Trate de tocarlo lo menos posible y jamás meta los dedos en sus agallas.

Antes de liberarlo efectúe maniobras de recuperación.

Libérelo en una zona de corriente suave, lejos de la orilla para evitar que el agua revuelta ingrese a sus agallas.

Si tiene dudas de que su pez logrará sobrevivir igualmente libérelo, quizás sobreviva y si no, pasará a integrar la cadena alimentaria sirviendo de alimento a otros organismos.

Los siguientes factores pueden provocar la muerte del pez, aun varias horas después que Ud. lo dejó ir: el estrés y el cansancio provocados por la lucha.

Los golpes causados por caídas mientras se le sacan fotos o durante la pelea final.

Haber sido manipulado incorrectamente.

Haber estado demasiado tiempo fuera del agua.